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Guía básica para lograr una comunicación eficaz

¿Imaginaste alguna vez tener algo maravilloso para contar y no saber cómo hacerlo? ¿Acaso te pasó en algún momento de tu vida? Cuando esto nos ocurre finalmente tomamos conciencia de que manejar una comunicación eficaz es tan importante como cualquier ingeniería o ciencia compleja. Es más, sin una comunicación eficaz no se podría construir, inventar, diseñar o coordinar nada, como en la historia de la Torre de Babel.


El ser humano necesita comunicarse

Las personas somos seres sociales que necesitamos comunicarnos para transmitir nuestras ideas y que éstas sean comprendidas por nuestro interlocutor. No existe la “no comunicación”, porque ella está presente en las palabras, pero también en los gestos y en las acciones que llevamos adelante. Por lo tanto, el ser humano es un comunicador por naturaleza propia.


Sin embargo, muchas veces se producen fallas en la comunicación que podrían ser evitadas si aprendemos a desarrollar ciertas habilidades que nos permitan ser comunicadores más eficaces. Así podremos mejorar nuestras relaciones interpersonales y lograr nuestros objetivos en distintos planos de nuestra vida.

Qué es y qué no es “comunicación eficaz”

En primer lugar vamos a diferenciar eficacia, eficiencia y efectividad, ya que son términos muy similares que suelen utilizarse indistintamente, pero tiene cada uno su particularidad.


Definimos eficacia como la “capacidad de lograr el resultado deseado”. Por otra parte eficiencia sería la “capacidad de lograr un fin empleando los mejores medios posibles”. Y finalmente, la efectividad se trataría de una “cuantificación del logro de los objetivos”. Por eso, en este caso vamos a centrarnos en la comunicación eficaz, es decir, en la capacidad de que logremos conectar con la otra persona y transmitirle nuestro mensaje, logrando el efecto deseado.


Otro de los aspectos de la comunicación eficaz es que quien emite el mensaje logra hacerlo de manera clara y entendible para el receptor o receptores, evitando dudas, confusiones o malos entendidos.


En este punto hay que aclarar que la comunicación eficaz no depende del contenido de la misma: se puede tratar de un chisme, una noticia, una invitación, un ruego, o cualquier otro tipo de mensaje, sin importar si es agradable o no. En todos los casos será importante mantener una coherencia del contenido del mensaje con la forma en que lo transmito, para lograr realmente el efecto que pretendo.

Comunicación no verbal: mucho más importante de lo que crees

La mayor parte de nuestra comunicación se realiza de manera no verbal y es captada no sólo por nuestro consciente, sino también por nuestro inconsciente. Eso explica por qué muchas veces nos quedamos con la sensación de que hubo ambigüedades en el mensaje; o que éste nos generó más dudas que certezas; o incluso hasta nos generó desconfianza, más allá de que las palabras hayan sido las apropiadas.


Lo cierto es que la comunicación tiene una dimensión no verbal que debe ser atendida. Cuando hablamos de comunicación no verbal nos referimos a:


  • Gestos

  • Posturas y uso del espacio (ej., distancia entre los hablantes)

  • Tonos y volumen de la voz

  • Expresión facial

  • Mirada


Cualquier incoherencia entre estos aspectos podría generar confusión. Por eso, lo que digo, cómo lo digo y cómo me muestro, tienen que ir de la mano. Por ej.: Si lo que quiero decir es algo serio, pero lo digo de manera relajada y con una sonrisa, es muy probable que no sea creíble. Por eso, es importante aprender a comunicarse de forma óptima, positiva y clara.



Antes de hablar, ESCUCHAR

Para mejorar nuestra comunicación lo primero que debemos preguntarnos es: ¿escuchamos a los demás? ¿Sabemos hacerlo? ¿Nos interesa escuchar? Lo cierto es que si no logramos mejorar nuestra capacidad de escucha, es muy probable que nuestra eficacia al comunicar se vea comprometida. ¿Por qué? Porque para comunicar eficazmente debemos lograr una verdadera interacción y para eso es necesaria la empatía.


La empatía es “la capacidad de percibir, compartir y/o inferir los sentimientos, pensamientos y emociones de los demás, basada en el reconocimiento del otro como similar, es decir, como un individuo similar con mente propia. Es por esto que es vital para la vida social.”

En estos tiempos, debido a la sobreabundancia de información, encontramos múltiples problemas de comunicación que ocurren, en gran parte, porque nos hemos olvidado de la empatía y de cómo escuchar. Estamos tan preocupados por comunicar nuestro propio mensaje que perdemos de vista que una comunicación eficaz implica una puesta en común, un prestar atención al otro y una sincera preocupación por construir un mensaje en la interacción.


Entonces, lo más importante será recuperar esa capacidad de escuchar. Luego habrá que prestar atención a las características de mi interlocutor: ¿cuáles son sus necesidades? ¿Cuáles son sus capacidades? O sea, realmente hay que pensar en el otro y así adaptar mi lenguaje y mi mensaje a él.


En ese sentido, también hay que tener presente que no importa quién sea el público o qué tan difícil sea el tema, siempre se puede adaptar el mensaje para que pueda ser comprendido.

Observa tus hábitos de comunicación

Siempre que quieras mejorar cualquier técnica o habilidad, lo primero que hay que hacer es observarse a uno mismo para encontrar aquellos aspectos en los que estamos cometiendo errores o que podrían ser mejorables. Esto supone un esfuerzo de observación y de autocrítica. También podemos preguntar a los demás sobre cómo nos perciben al comunicarse con nosotros, y así podremos ir modificando las cuestiones en las que nos sintamos más “flojos”.


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Pero todo este esfuerzo tiene su recompensa, porque lograr comunicarnos más eficazmente nos permitirá conectar mejor con las personas en muchos ámbitos diferentes:


  • En tu trabajo: con tus compañeros, tu jefe, tus clientes, etc.

  • En tu familia y la pareja.

  • En tu grupo de amigos.

  • En tu comunicación en público.


En todos esos planos de la vida podremos mejorar nuestras relaciones, aumentar nuestra felicidad, y aspirar a más y mejores oportunidades de crecimiento personal.

Hasta aquí una introducción y guía básica para ir comprendiendo de qué se trata la comunicación eficaz. En futuros artículos iremos contándote sobre técnicas y habilidades específicas que se pueden implementar para que logres comunicarte cada día mejor.


Ahora contanos: ¿qué te pareció esta guía? Te leemos en los comentarios.


#comunicacióneficaz

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